Aquesta pàgina requereix tenir activat el javascript per a funcionar correctament

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios mediante el análisis de sus hábitos de navegación, así como cookies de complemento de redes sociales. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Cerrar
Noticias › Comisión de Normativa

Ley Orgánica 2/2019, de 1 de marzo, de modificación de la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, en materia de imprudencia en la conducción de vehículos a motor o ciclomotor y sanción del abandono del lugar del accidente (BOE del 03/02/2019)

12/08/2019
Entró en vigor el pasado 03/03/2019.

La Ley introduce en el Código Penal tres supuestos que deben considerarse imprudencia grave por disposición de la ley, así como una interpretación auténtica de la imprudencia menos grave. Aumenta la punición de este tipo de conductas y la introducción del delito de abandono del lugar del accidente.

Pretende garantizar la mayor sanción para determinadas conductas particularmente graves con resultado de muerte, en particular cuando el conductor del vehículo de motor o ciclomotor conduzca bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas o exceso de velocidad. Se reconoce de manera expresa que existen determinadas circunstancias indicativas de una especial negligencia por parte del conductor y deben tener consideración inequívoca en las consecuencias penales como imprudencia grave. El aumento de la punición se incorpora a través de dos vías. Por un lado, la introducción de un nuevo artículo 142 bis, que permite imponer la pena de hasta 9 años de prisión en caso de varios muertos, o muertos y heridos graves, causados ¿¿por la imprudencia en la conducción de vehículos a motor . También el artículo 152 bis permite incrementar en un grado la pena cuando hubiera una pluralidad de personas que sufrieran las lesiones del artículo 152.1.2.º o 3º, o de dos cuando este número de lesionados fuera muy elevado.

Por otra parte, el aumento de la punición también se refleja en la introducción de la pena de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores con un nuevo párrafo del artículo 382, ¿¿complementaria de la ya prevista por la regla concursal que determina la aplicación de la pena del delito más grave en su mitad superior en los casos de producción de un resultado lesivo cuando concurra la conducción temeraria, prevista y penada en el artículo 381.

Además, se introduce el delito de abandono del lugar del accidente con una redacción autónoma, por entender que se trata de una conducta diferente y, esta vez sí, dolosa e independiente de la conducta previa imprudente o fortuita. Se busca evitar el concurso de normas entre este tipo penal y el delito de omisión del deber de socorro del artículo 195.3 del Código Penal para los casos de lesiones a través de la previsión contenida en el texto, de subsidiariedad de este delito respecto del aquél, refiriéndose a los casos de personas que sufran lesiones graves pero en el que no concurran los requisitos del peligro manifiesto y grave que exige la omisión del deber de socorro

Además, con esta reforma los siniestros menores vuelven a ser delito: si se comete una infracción grave de la ley de Tráfico con resultado de lesiones o muerte se considerará imprudencia menos grave. Estos siniestros vuelven a ser considerados delito. Eran conductas consideradas como falta dentro del Código Penal antes de la reforma de 2015, que eliminó las faltas derivando estos casos en la legislación civil.

[NORMATIVA APROBADA. CORTES GENERALES]